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Hay topónimos que por sí solos incitan al desplazamiento. Como el de Bahamas. Uno iría a Bahamas totalmente a ciegas, sin consultar guía ni folleto alguno, convencido de que detrás de esas siete letras de rítmica sonoridad sólo pueden esconderse promesas de arenas blancas y cegadoras, templadas aguas azules y corales multicolores rodeando un atolón perdido del Caribe. Y lo mejor de todo es que este guión se ajusta bastante a la realidad, aunque ni Bahamas sea una isla ni esté geográficamente en el Caribe.

 
  - Historia
  - El país
  - Como llegar
  - Datos generales
  - Datos de interés
  - Qué ver
- Qué hacer
 

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HISTORIA

Primitivamente las Bahamas estuvieron habitadas por indios arawaks. De suelo llano y clima suave, la principal actividad se halla centrada en el turismo, con una afluencia que sobrepasa el millón y medio de visitantes al año.

En 1492 Cristóbal Colón desembarcó en las islas de San Salvador (Wathing Island), pero el archipiélago fue colonizado por los ingleses. En 1782 los españoles se apoderaron de ellas, pero las perdieron en 1783 por el tratado de Versalles. Fueron regidas por el Estatuto de Colonias hasta el 7 de enero de 1964, que les fue concedida la autonomía política. Independientes desde el 10 de julio de 1973 dentro del marco de la Commonwealth.

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EL PAIS


Grupo septentrional del archipiélago de las Antillas, formado por 29 islas y multitud de cayos, rocas y arrecifes. Está separado de las Grandes Antillas por los canales Nicolás y Viejo Canal de Bahamas.

La mayor parte de la población es de ascendencia africana, pero comprende un número importante de europeos.

Interminables playas de arenas rosadas, palmerales que bordean la línea de mar, aguas azul turquesa, cientos de islotes luminosos y deshabitados. Las Bahamas sintetizan todo lo que el ser humano asocia a la imagen del paraíso terrenal. Y en cierta forma lo es. Las islas de “bajamar” se han convertido actualmente en uno de los principales destinos de sol y playa del área caribeña.

Su clima es muy templado. Si bien estas islas son muy fértiles y propicias a la agricultura, el principal recurso proviene del turismo. Aunque también hay explotación forestal y pesca, en especial, se obtiene del mar crustáceos, tortugas y esponjas.

La mayoría de las islas carecen de ríos (excepto Andros); el agua potable se obtiene de pozos. Existen abundantes aguas freáticas (subterráneas).
Andros, con una población de 8.155 habitantes, está situada en el océano Atlántico y es la mayor de las islas de bahamas. Prácticamente es un archipiélago separado por canales, que ocupa más de 4.000 km2. Allí se halla un lago de agua dulce y el único río de la Comunidad de Bahamas, el río Goose.

Esta isla tiene una gran riqueza arbórea, por lo que su principal exportación es la madera.

Nombre oficial: Commonwealth de las Bahamas
Superficie: 13.940 Km²
Población: 297.852 hab.
Capital: Nassau (190.000 hab.)
Nacionalidades y etnias: 85% de origen africano, 12% de origen europeo, 3% asiáticos e hispanos
Idioma: inglés
Religión: 32% baptistas, 20% anglicanos, 19% católicos romanos, 6% metodistas, 6% iglesia de Dios, 12% otros protestantes, 3% sin respuesta o posicionamiento, 2% otros
Régimen político: democracia constitucional parlamentaria

Visados: los ciudadanos estadounidenses no necesitan pasaporte ni visado para una estancia de menos de ocho meses, pero deben demostrar su ciudadanía. Los visitantes de la Unión Europea, Chile y México precisan pasaporte, pero no visado, para estancias de hasta tres meses. Argentinos, bolivianos, colombianos (con el visado Green Card estadounidense), costarricenses, ecuatorianos, salvadoreños, guatemaltecos, hondureños, nicaragüenses, panameños, paraguayos, peruanos, uruguayos y venezolanos tampoco necesitarán visado si su estancia no supera los 14 días. Los pasajeros que llegan en avión deben tener un billete de regreso o de salida hacia otros destinos.

Condiciones sanitarias: quemaduras solares e insolación, fiebre miliar, deshidratación, infecciones micóticas, diarrea, giardiasis, HIV-SIDA, tétanos, medusas.

Hora local: GMT-5
Electricidad:110 V, 60 Hz
Pesos y medidas: antiguo sistema británico

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COMO LLEGAR


Bahamas está muy bien comunicada con América de Norte por avión. Su cercanía a Florida facilita vuelos regulares, frecuentes y relativamente económicos procedentes de Miami, Fort Lauderdale y Orlando, así como de otros centros neurálgicos de la costa Este, como Boston y Nueva York.

Las compañías estadounidenses con vuelos regulares a las Bahamas son, entre otras, American Airlines/American Eagle, Continental, Delta Airlines, TWA y US Airways. Apple Vacations fleta numerosos vuelos charter entre las Bahamas y Baltimore, Pittsburgh y Filadelfia, mientras que Bahamasair, las líneas aéreas nacionales, vuelan entre Miami y Nassau y Freeport; West Palm Beach, Orlando y Fort Lauderdale y Nassau; y West Palm Beach y Marsh Harbour. Air Canada ofrece vuelos regulares entre Nassau y Toronto, y British Airways, vuelos directos entre Londres y Nassau o Freeport. American Airlines, Delta Airlines y Virgin Atlantic conectan el Reino Unido y las Bahamas vía Miami, Orlando y Fort Lauderdale.

En la zona del Caribe, Air Jamaica vuela cuatro veces por semana entre Nassau y Montego Bay. Cubana cuenta con vuelos regulares entre La Habana y Nassau. Los viajeros deben abonar una tasa de salida de 15 dólares al partir de Bahamas (18 dólares desde Freeport).

Bahamas es, con diferencia, el puerto de escala caribeño preferido por los cruceros, que fondean en Nassau y Freeport. Las aguas protegidas del archipiélago de 1.200 km de longitud atraen a multitud de yates anualmente. Todas las islas poseen puertos de entrada.

El país cuenta con siete aeropuertos internacionales, incluyendo los dos principales, Nassau International Airport y Freeport International Airport. Algunos vuelos también aterrizan en Paradise Island Airport, Marsh Harbour (Abacos), Eleuthera del Norte y Governor's Harbour (Eleuthera) y George Town (Exumas). Incluso en las islas más remotas, suele acudir algún taxi a esperar la llegada de los vuelos. En caso contrario, alguien en el aeropuerto se encargará de solicitar uno por radio.

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DATOS GENERALES


Moneda: dólar de Bahamas

Comidas:
• Presupuesto bajo: entre 5 y 15 dólares
• Presupuesto medio: entre 15 y 25 dólares
• Presupuesto alto: a partir de 25 dólares

Alojamiento:
• Presupuesto bajo: entre 30 y 75 dólares
• Presupuesto medio: entre 75 y 140 dólares
• Presupuesto alto: a partir de 140 dólares

Bahamas destaca como destino de lujo. Con un desembolso de un mínimo de 200 dólares diarios se cubrirán todas las necesidades y aficiones que se deseen satisfacer, ya se trate de puros habanos o piedras preciosas libres de impuestos.

Los visitantes con un presupuesto moderado deberán calcular entre 75 y 150 dólares al día, según la cantidad de islas que pretendan visitar. Bahamas se convierte en un reto para los espíritus ahorradores: incluso los más austeros necesitarán por lo menos 70 dólares por jornada. En invierno el alojamiento resulta un 30% más caro.

El dólar estadounidense se acepta por doquier, a diferencia de las divisas europeas, que no suelen recibirse con agrado. Si bien los cheques de viaje en dólares estadounidenses son admitidos, excepto en las islas más remotas, los expedidos en otras monedas sólo pueden canjearse en los bancos. Algunos hoteles, restaurantes y oficinas de cambio exigen una elevada comisión por cambiar cheques de viaje. Las principales tarjetas de crédito pueden utilizarse en todas las islas, y pueden encontrarse cajeros automáticos en los centros turísticos más importantes.

Las propinas son de rigor; en los restaurantes suele gratificarse con un 10 o un 15%. Muchos establecimientos hoteleros y restaurantes añaden a la cuenta un 15% en concepto de servicio. En este caso, no es necesario dar propina, a menos que el trato recibido se considere realmente excepcional. Los hoteles de Nassau y Gran Bahama cobran una tasa especial del 10%, mientras que los situados en las islas más alejadas perciben el 8% por este concepto.

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DATOS DE INTERES


Junkanoo, el festival más famoso del país, ha sido calificado de "eje central de la cultura bahamesa". Consiste en diversos acontecimientos organizados en distintos enclaves, alrededor de Navidad y Año Nuevo, cuando calles y poblaciones enteras retumban con el sonido de los cencerros, silbatos y los tambores de piel de cabra goombay, atrayendo a miles de visitantes extranjeros, aunque se trata fundamentalmente de una gran fiesta para la población local. El principal evento se inicia antes del amanecer del 26 de diciembre en la calle Bay Street, en Nassau, y unas veinte mil personas, entre autóctonos y foráneos, prolongan la juerga durante toda la noche.

El Caribbean Muzik Fest es una jam session de una semana a finales de mayo o principios de junio con una repartida representación de reggae, soca, junkanoo y bailes de salón y la actuación de los talentos más destacados de la música caribeña. Cada trimestre se organiza con alborozo la Apertura del Tribunal Supremo en la plaza de Rawson Square, en el centro de la capital, con la actuación de la Banda Real de la Policía de Bahamas

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QUE VER

Nassau

La capital está imbuida del moderno estilo de vida estadounidense pero matizado con un inconfundible sabor casi antillano. Nassau desprende un encanto especial, procedente de su mezcla de arquitectura antigua y vitalidad contemporánea, muy lejano a su carácter rústico y bullicioso cuando antaño la población estaba concurrida de piratas.

El centro turístico se focaliza en la zona portuaria, una colmena donde la actividad se torna frenética cuando atracan los cruceros rebosantes de visitantes. En el centro histórico permanece un número considerable de construcciones de los siglos XVIII y XIX, muy bien conservados. La plaza del Parlamento está bordeada de los principales edificios gubernamentales del país.

Paradise Island, la isla del Paraíso, está unida a Nassau con un puente. En sus magníficas playas se han construido complejos hoteleros de gran lujo. Los aficionados a las plantas tropicales pueden contemplar más de trescientas especies en el exuberante Royal Victoria Garden. El corazón del barrio comercial se ubica en Bay Street, donde se puede ir de compras en el mercado de objetos de rafia y paja más grande del globo. La escalera de la reina, Queen's Staircase, de finales del siglo XVIII, fue construida por más de quinientos esclavos que trabajaron durante 16 años para excavar un camino parecido a un desfiladero en la cresta de piedra caliza al sur del centro de la urbe, hasta abandonar la obra inacabada, con la abolición del esclavismo en 1834.

Gran Bahama

Gran Bahama se ha convertido en el segundo destino más popular en las islas; está atestado de norteamericanos y cuenta con una consolidada infraestructura lúdica. Aparte de sus atractivos naturales, su interés se centra en los juegos de azar, las compras libres de impuestos y las prolongadas jornadas playeras. Pero los escasos valores naturales de la isla justifican, a pesar de todo, la visita: playas blancas como el azúcar, densos bosques de pino cubano y gran abundancia de vida salvaje.

La zona más afamada de la isla, Freeport/Lucaya, consta de una moderna extensión urbanizada con escaso encanto y aún menos elementos auténticamente bahameses. Situada en el extremo más al oeste de la costa meridional, Freeport alberga el Rand Memorial Nature Centre, con interesantes muestras de horticultura y senderos naturales, y el Garden of the Groves, un exuberante edén habitado por unas cinco mil especies de plantas y matorrales exóticos procedentes de todos los rincones del planeta. Estos jardines poseen además el Museo de Gran Bahama, dedicado a la historia de la isla desde los tiempos de los lucayas. Últimamente, Lucaya, distrito situado al sur de Freeport, está adquiriendo mayor prestigio. El Parque Nacional de Lucaya, un tesoro de 16 hectáreas, cuenta con el sistema de cavernas submarinas más grande conocido a nivel mundial, con sus murciélagos y agujeros azules; un manglar; estuarios navegables en kayak y bellas playas. Se puede acceder en coche, o alquilar una embarcación en cualquier establecimiento del puerto deportivo de Freeport/Lucaya

Eleuthera

Con su figura estilizada, esta isla ha supuesto desde siempre el destino preferido por los más afamados y adinerados, atraídos por los complejos hoteleros más selectos y la arena de un delicado matiz de color cristal rosado, aunque en estos últimos años el territorio principal de la isla ha perdido parte de su prestigio.

El cayo cercano de Harbour Island, uno de los enclaves más exclusivos de Bahamas, se ha convertido en el espacio de moda: aquí se encuentra Dunmore Town, un antiguo pueblo de colonos británicos con edificios de doscientos años de antigüedad; la playa de arena rosada Pink Sands Beach ; y fantásticas oportunidades para el buceo y el submarinismo.

Eleuthera también ofrece característicos paisajes terrestres y marinos e interesantes poblaciones a lo largo de sus casi 160 km de longitud. Harbour Island se halla a pocos kilómetros al este del extremo noroccidental de la isla, y a unos 95 km al noreste de Nassau.

Abaco

El rosario de islas de Abaco, adoptando la silueta de un bumerán, conforma la segunda masa de tierra más grande del país y comprende la isla principal de Abaco junto a los cayos de Abaco, un collar formado por docenas de pequeños islotes. El mar de Abaco, con sus aguas protegidas al abrigo del cayo, es un centro de atracción para los yates, y la cadena de islas se ha ganado el apodo de capital mundial del yachting. Técnicamente, Abaco incluye Gran Abaco, la parte inferior de la isla, y Pequeño Abaco, su extensión noroccidental. Gran parte de la población local habita en Marsh Harbour (la población más extensa de las Abaco) o en uno de los cuatro Loyalist Cays (el nombre proviene de los primeros habitantes de estos cayos, que arribaron tras huir de la persecución durante y después de la revolución americana).

El turismo de Abaco se aloja en confortables casas y hostales en las playas arenosas, o a lo largo de los numerosos puertos deportivos. Walker's Cay, al borde de la corriente del Golfo, es uno de los principales enclaves de Bahamas para practicar la pesca deportiva. Verdaderos jardines de corales en aguas atlánticas seducen a buceadores y submarinistas. En tierra, la práctica totalidad de Abaco está cubierta por matorrales y pinares, propicios para la observación de aves y las excursiones en plena naturaleza.

Elbow Cay, a 10 km al este de Marsh Harbour, es un islote cubierto de maleza y pinos donde abundan los lagartos y los gatos asilvestrados, con una solitaria aldea denominada Hope Town, un pintoresco lugar que parece estar prendido a la tierra por un faro de 37 m de altura. Aunque se presente como una de las zonas más visitadas de Bahamas, sus habitantes se han esforzado en minimizar los efectos del turismo, y pueden enorgullecerse de casi un centenar de antiguas viviendas pintadas de alegres colores y bien conservadas, y de sus dos angostas calles peatonales de circunvalación alrededor de la aldea.

Está especialmente indicada para pasear disfrutando de la tranquilidad, pero también se pueden escalar los 100 peldaños del faro para admirar la vista que se divisa desde lo más alto. La población cuenta con diversos museos, como el Wyannie Malone Museum, que alberga exposiciones sobre los indios lucayos y los colonos británicos; y el pequeño Cetacean Museum, dedicado a las ballenas.

Biminis

Las "islas en la corriente", según Ernest Hemingway, se extienden al borde de la corriente del Golfo, a tan sólo 80 km al este de Miami. En su conjunto, sólo cuentan con 26 km² de extensión y todas sus islas carecen de promontorios. Bimini del Norte (conocida como Bimini por la población local) cuenta con un perfil similar a una pinza de cangrejo invertida, 11 km de longitud y únicamente 366 m de costa a costa en su punto más ancho. Más abajo, y separada por 137 m de agua, se halla Bimini del Sur, un pedazo de tierra más voluminoso y prácticamente desierto. El grueso de las actividades se desarrollan en Alice Town, en Bimini, especialmente en los meses estivales, cuando los visitantes llegan en masa; es el lugar adecuado para pescar, relajarse, tomar cerveza en los bares y narrar historias acerca de grandes pescados. El ambiente se intensifica durante las vacaciones de Semana Santa, cuando los estudiantes organizan concursos de camisetas mojadas y consumen grandes cantidades de alcohol.

Las Biminis son reconocidas por sus oportunidades de pesca
. El aficionado cuenta con una amplia variedad de especies a elegir: petos, atunes, peces espada, tiburones mako, barracudas, y en especial, peces aguja azules y otras variedades de esta familia, que se defenderán aguerridamente. Los buceadores y submarinistas se dejan seducir por las cristalinas aguas de las islas. Cerca de la costa de Bimini aparece Bimini Road, que muchos afirman formaba parte de la ciudad perdida de Atlántida. Y también se halla el famoso farallón de Bimini, que desciende en picado hasta una profundidad de más de 1.219 m.

Las Biminis también son famosas por sus delfines salvajes
, que no se asustan con la presencia de los submarinistas. En ocasiones, puede avistarse algún ejemplar del delfín manchado tropical, retozando y nadando gustoso junto a los seres humanos

Long Island

Prácticamente intacta por el turismo, Long Island es la más espectacular de las islas Bahamas, con las grandes olas del Atlántico estrellándose contra los acantilados de la costa a barlovento, y las bahías de aguas poco profundas en la costa occidental.

En su extremo norte se halla el cabo de Santa María, donde la costa occidental está formada por una larga playa de arena blanca que desciende hacia los remansos de color turquesa. Los arrecifes del extremo sur del cabo resultan excelentes para la inmersión. La base principal de la isla, Stella Maris, conforma un prestigioso centro de submarinismo y pesca deportiva. Esta localidad situada en la costa noreste puede considerarse un complejo residencial de lujo, con playas agradables y estanques creados por la marea. En la costa occidental se ubica McKann's Bay, una espectacular playa donde altas dunas protegen una amplia extensión de arena en forma de media luna, recortada por numerosas lagunas atestadas de aves marinas.

En el centro de la isla se halla el centro comercial Salt Pond, donde la llegada del barco del correo supone el acontecimiento más excitante. Aparte de la hermosa iglesia anglicana St Joseph, acoge pocos monumentos o vestigios relevantes, aunque se pueden efectuarse agradables excursiones por las dunas, donde se divisa el mar a ambos lados de las islas. A 24 km al sur de Salt Pond se halla el cayo del Muerto, donde los apasionados por la historia podrán rebuscar en los restos de una antigua plantación.

En el sur de la población se encuentran las cuevas de Cartwright, utilizadas antaño por los indios lucayos y que en la actualidad albergan una colonia de murciélagos. Al sur del cayo del Muerto aparece la diminuta aldea Petty's, conocida por el famoso Wild Tamarind Pottery Studio, donde se puede curiosear o adquirir excelentes piezas de cerámica.

La isla del Gato

La isla del Gato, de forma alargada, es una de las menos afectadas por el turismo, y donde los isleños, que siguen practicando el obeah y el curanderismo, sobreviven con la cestería.

Kilómetros de playa de arena rosada se extienden a lo largo de la costa atlántica; la accidentada orilla occidental presenta multitud de calas repletas de macabíes. Marismas, manglares, matorrales y bosques de caoba recubren el interior. New Bight, cerca del extremo meridional de la isla, actuó en sus orígenes como un asentamiento de esclavos liberados a principios del siglo XIX.

Entre sus atractivos destaca la iglesia católica Holy Redeemer, una de las creaciones arquitectónicas del sacerdote anglicano apóstata padre Jerome; también diseñó la ermita del monte Alvernia, una construcción en la que se fusionan los estilos celta y mediterráneo, encaramada en lo alto de una colina al final de una escalinata de piedra. Desde la ermita se divisa un impresionante panorama de 360º, especialmente hermoso durante el alba o el ocaso del sol. Al norte de la población se ubica Armbrister Creek, en realidad un estuario recubierto de manglares y con numerosas calitas, indicado para explorar en canoa (que se puede alquilar en el cercano complejo hotelero de Fernandez Bay Village). Hacia el interior, se accede al lago cristalino Boiling Hole (agujero hirviente), que burbujea y rebulle con ciertos movimientos de la marea, alimentando el temor de los lugareños que creen en la presencia de un monstruo en sus aguas. Contra el fondo arenoso pueden distinguirse crías de tiburón y rayas nadando a sus anchas.

Andros

Andros es un lugar salvaje y de costas accidentadas, cubierto de grandes extensiones de sabanas con palmeras, bosques de caoba, pinos y palmitos y enormes manglares. La selva primigenia resulta impresionante; los isleños aseguran que está habitada por chickcharneys, pequeños duendes de ojos rojos que se alimentan de los desventurados que osan molestarles. En la costa oriental se percibe algún reducto de civilización: destartaladas chabolas rodeadas de vehículos oxidados y neveras desechadas.

Andros no está habilitada para acoger turismo; aparte de quienes practican la inmersión en el tercer arrecife más largo del planeta, los ornitólogos aficionados y los vagabundos playeros son los visitantes más frecuentes. Las islas cuentan con algunas poblaciones típicas de la zona, como una aldea que tiene por mascota un delfín que regresa cada año, un faro en ruinas, y la playa de Somerset Beach, una joya durante la bajamar. Red Bay, en el extremo noroccidental de Andros del Norte, está habitada por descendientes de los indios seminole, famosos por la belleza de sus trabajos de cestería.

una experiencia verdaderamente distinta.

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QUE HACER

Las islas resaltan como uno de los enclaves más propicios en el planeta para la práctica del buceo y el submarinismo, con 4.023 km de simas marinas, cavernas submarinas y agujeros azules, insondables oquedades repletas de agua que dan paso a las cavernas.

Cada isla está rodeada de arrecifes de coral, y sus aguas ofrecen una visibilidad excepcional y unas temperaturas tan templadas durante todo el año que no se precisa traje de neopreno. Bajo la superficie puede contemplarse un extraordinario despliegue de vida marina, de un colorido y exotismo que rozan lo mágico: morenas, peces gruñones, barracudas, rayas, tortugas, peces ballesta, tiburones tigre, escaros y angelotes, destellando con todos sus colores fluorescentes, y una impresionante variedad de formaciones coralinas duras y blandas que, se calcula, suman un 5% de los arrecifes de coral del mundo. Permanecen numerosos restos de naufragios para explorar, incluso los de un tren en la costa de Eleuthera. Algunos isleños creen que parte de la ciudad perdida de Atlántida se halla bajo el agua, muy cerca de las Biminis. Pero sobre todo, Bahamas es famosa por las posibilidades que ofrece para disfrutar del submarinismo bajando por las paredes de las simas marinas situadas a lo largo de los bancos de Bahamas.

Cerca de la costa de Nueva Providencia también se suceden magníficos lugares para practicar este deporte, como el famoso Clifton Wall, en aguas de su costa suroccidental; así como la isla de Balmoral, cercana a la costa septentrional, y Razorback, que ha recibido su nombre por la afilada cresta de piedra caliza recubierta de coral que se eleva desde el arenoso fondo marino antes de desplomarse en la lengua del océano al Suroeste. Elbow Cay, en las inmediaciones de la costa de Abaco, cuenta con excelentes arrecifes en la cara atlántica. Las aguas más tranquilas cerca de Hope Town y la extremidad septentrional del cayo presentan formaciones de corales lobulados y en abanico, fácilmente accesibles a nado desde la orilla.

Las islas desbordan las posibilidades para efectuar innumerables actividades acuáticas, que incluyen el parapente, el esquí acuático y el windsurf. La mayoría de complejos hoteleros ofrecen la práctica de deportes acuáticos en sus precios, o como suplemento. La mayoría de estas actividades pueden desarrollarse en Nueva Providencia, Gran Bahama y Harbour Island. Cada enero se celebra el campeonato nacional de windsurf en Freeport (Gran Bahama). La naturaleza de Bahamas también alenta la navegación a vela, en especial las aguas protegidas del mar de Abaco (entre Gran Abaco y los cayos de Abaco) y el paso de Exuma. Ambas zonas se adecúan a las necesidades de los principiantes, ya que sus aguas son poco profundas y abrigadas, y nunca se pierde la tierra de vista.

Las aguas transparentes de los bancos de arena que rodean el perímetro de la mayor parte de las islas parecen haberse creado expresamente para la pesca de los macabíes. Esta especie de grandes ojos y cola partida es muy escurridiza, con lo que gran parte de la diversión -o frustración- consiste en encontrarles de entrada. Se pueden pescar durante todo el año, aunque abril y mayo, durante su época de desove, se convierten en los meses más pr